Jorge Muñoz: "Compromiso, capacidad y resiliencia"
Esta semana en La Óptica de Iván, he tenido el placer de charlar con Jorge Muñoz Díaz (La Palma, 22/11/1975) entrenador del Club Atlético Paso, actualmente en Tercera RFEF GXII.
P: Primeramente quiero transmitirle todo mi apoyo y energía por su condición de palmero. ¿Cómo ha vivido esos meses de incertidumbre por el Volcán de Cumbre Vieja?
R: Muchas gracias, seguimos necesitando ese apoyo y energía de todos. Ha sido muy duro vivir esta experiencia como palmero del Valle, pero la vida nos eligió para vivirlo y estamos en período de reconstrucción, tanto interna como material. Hemos pasado la parte del duelo más triste, y nos enfocamos en la esperanza del futuro.
P: A nivel futbolístico, están realizando una muy buena campaña desde su inicio y teniendo el "handicap" de tener varios partidos aplazados. A pesar de ello, su equipo está en los puestos altos de la clasificación.
R: Sí, es cierto, pero destacaría o, al menos no separaría, lo humano de lo deportivo. Si estamos haciendo una buena campaña es por el alto valor humano de esta plantilla. No somos perfectos, ni mucho menos, pero hemos elevado el nivel colectivo de la convivencia ante la adversidad vital en esta terrible experiencia.
P: Si tuviera que definir a su equipo en tres palabras, ¿Cómo lo definiría?
R: Compromiso, capacidad y resiliencia.
P: ¿Qué le está pareciendo la Tercera más igualada de la historia?
R: Que haya tanta competitividad, creo que favorece a todos los que nos gusta el fútbol. Que cada partido ofrezca probabilidades igualadas a cualquiera de las tres posibilidades del resultado, es apasionante.
P: Ahondando en lo personal, y a nivel de ambición por su parte, ¿cómo ve el futuro inmediato, ve posible el ascenso directo a 2º RFEF?
R: Mi ambición personal ha quedado reducida a ver la posibilidad que volvamos a tener normalidad: hogares, un estadio, aficionados en el mismo ... y disfrutar de cada día juntos para preparar el siguiente partido.
P: Retos personales, ¿y de equipo?
R: Ser felices, sentirnos orgullosos de nuestra ética de trabajo, poder mirarnos diciendo no podemos dar más y, haciendo eso, crearnos oportunidades deportivas. Ojalá nos las generemos.


